“Nos hemos quedado chiquitos”, refiere el doctor Javier Ochoa Canales, director del hospital general de San Pedro Pochutla, al referirse a las carencias que enfrenta el nosocomio considerado como el más importante de la región.

• Con el aumento de infraestructura, la productividad aumentará al doble, señala
Por. Patricia Pacheco
San Pedro Pochutla,- “Nos hemos quedado chiquitos”, refiere el doctor Javier Ochoa Canales, director del hospital general de San Pedro Pochutla, al referirse a las carencias que enfrenta el nosocomio considerado como el más importante de la región, pero que a 16 años de funcionamiento enfrenta un fuerte reto en su capacidad hospitalaria y quirúrgica.
“El crecimiento del hospital se da en razón proporcional a la afluencia de pacientes, aquí nosotros tenemos una afluencia muy grande, y el hospital se ha quedado con una incapacidad hospitalaria y quirúrgica”señaló.
Inaugurado en 1992 por el presidente Carlos Salinas de Gortari y considerado como un hospital de Segundo Nivel o Concentración por contar con un área de especialidades, el hospital de Pochutla ha llegado a un punto crítico de su existencia ante la imposibilidad de cubrir la demanda de servicios que se generan en toda la región de la costa.
En el año 2000, a ocho años de haber sido creado, relató el galeno, el hospital, obligado por las necesidades, duplicó el número de camas, de 30 a 60. Ahorita, nuevamente estamos rebasados, por lo que necesitamos un crecimiento proporcional a la demanda, y tener, mínimo, 30 camas más, aunque lo ideal sería que fuera al doble.
Detalló que en el caso de los quirófanos solamente cuentan con dos; uno de ellos es obstétrico o de función obstétrica de urgencia, y el otro es para cirugía general de urgencia o programada, por lo que hay una competencia quirúrgica tremenda.
Según el director del nosocomio, quien ostenta dicho encargo desde hace dos meses y medio, la afluencia jurisdiccional abarca pacientes de los distritos de Juquila, Pochutla, Jamiltepec y Miahuatlán, con sus diversas localidades; a quienes se les brindan principalmente servicios de obstetricia y hospitalización por emergencias, además de atender a los enfermos que requieren ser transferidos a otros hospitales por la complejidad de los padecimientos.
“No nos damos abasto, y por eso a veces hay inconformidades de pacientes que son programados para cirugías, por la tardanza con que se les atiende. El paciente se rezaga mucho, porque como estamos programados como un hospital de urgencias, de ahí la dilación para los pacientes”, confirió.
Ochoa Canales aseveró que con el crecimiento de la infraestructura hospitalaria aumentaría la productividad en un 100 por ciento, “si nosotros contamos con el doble de quirófanos –otros dos-, la cantidad de cirugías se puede resolver mucho mejor. Aquí tenemos que crecer juntos, quirófanos y hospitalización, lo que conlleva al aumento de recursos humanos y técnicos”.
Finalmente, el funcionario conminó a las autoridades en materia de salud de los niveles federal y estatal a que “volteen la vista hacia el hospital de Pochutla, porque urge su crecimiento para que el paciente tenga mejor atención y menores tiempos de espera”.