// Repudio unánime de pochutlecos hacia su edil, en visita de Gabino Cué - Panorama del Pacifico https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3929368393811174
panoramadelpacifico@gmail.com                          

La visita que el gobernador del estado Gabino Cué Monteagudo realizó a este municipio costeño reveló una verdad inocultable: solo hay algo que se puede equiparar, en fuerza, al sentimiento de esperanza y confiabilidad que despierta el nuevo gobernante, y es el desprecio y la repulsión que los pochutlecos sienten hacia su todavía presidente municipal.

•    Presencia gobernador patético espectáculo de insultos y rechiflas contra Ricárdez López
Por. Patricia Pacheco
José Manuel Ricárdez López, presidente municipal en su mensaje desencajado.
SAN PEDRO POCHUTLA.- La visita que el gobernador del estado Gabino Cué Monteagudo realizó a este municipio costeño reveló una verdad inocultable: solo hay algo que se puede equiparar, en fuerza, al sentimiento de esperanza y confiabilidad que despierta el nuevo gobernante, y es el desprecio y la repulsión que los pochutlecos sienten hacia su todavía presidente municipal.
A unos días de que concluya la administración municipal, ya nada puede impedir que el edil José Manuel Ricárdez López cargue con el estigma de la corrupción y el mal gobierno; al menos eso es lo que sus paisanos le demostraron el pasado jueves ante desconcertados invitados especiales y el propio Cué Monteagudo.
Eran cerca de las 16:00 horas cuando Gabino Cué llegó a Pochutla y fue recibido por jubilosos pobladores de diversos municipios de la Costa, en su mayoría pochutlecos, quienes le mostraron su respaldo y aprovecharon para externar diversas problemáticas de sus comunidades por medio de pancartas.
Ahí estaban defraudados del sector H3 de Huatulco; habitantes de Candelaria inconformes con los resultados de su elección; vecinos de Barrio Chico, Pochutla, que rechazan la instalación de una antena, y lugareños de El Vigía exigiendo una obra de electrificación al presidente pochutleco.
Con Gabino, llegaron también presidentes municipales electos de San Miguel del Puerto, Santa María Huatulco, Santa María Tonameca, y San Pedro Pochutla, y el diputado del octavo Distrito, Isaac Rodríguez Soto.
Apenas hizo su aparición para fungir como anfitrión del evento, y las muestras de rechazo hacia Ricárdez López fueron contundentes de principio a fin, lo que por momentos representó el foco de atención de todos los asistentes.
Edil nervioso por rechifla.
El mensaje de la ignominia
Pero el momento de mayor frenesí, en el que los pochutlecos desbordaron su animadversión sin freno, fue durante lo que pretendió ser un mensaje de bienvenida de parte del repudiado munícipe al gobernante estatal.
Fueron tres minutos interminables, en los que Ricárdez López sudó, se desencajó, gritó, se desgañitó, y ni así consiguió ser escuchado ante el mar de insultos y rechiflas que llovían e inundaban la cancha de usos múltiples de este lugar.
¡Fuera!, ¡fuera!, ¡ratero!, ¡queremos auditoría!, ¡corrupto!, ¡que se vaya!, ¡rata de dos patas!, y una infinidad de chiflidos que aludían a su progenitora, constituyeron el verdadero mensaje que los pobladores expresaron producto del hartazgo por un gobierno plagado de irregularidades, y caracterizado por las mentiras y el ocultamiento.
Totalmente acongojados, invadidos por algo parecido a la compasión, las autoridades electas invitadas y el gobernador mostraban su nerviosismo por el por el patético acto que presenciaban.
Pero el espectáculo de oprobio para el presidente no paró ahí. La gente ya estaba enfebrecida, y cada alusión de Cué Monteagudo hacia la erradicación de actos corruptos durante su gobierno, era un estímulo para que los pobladores restregaran en la cara a Ricárdez López lo que de él pensaban.
Con un discurso esperanzador  y enfático en lo que se refiere a la pretensión de transformar la entidad con el nuevo gobierno, Gabino Cué no perdió la oportunidad de recalcar una y otra vez, ‘a quien le quedara el saco’, que “la gente votó porque ya no quieren más corrupción, ni gente que se enriquezca a costa del pueblo”.
Por eso cuando el mandatario estatal insistió en que no lo mueve un afán revanchista, pero “si alguien hizo un uso inadecuado de los recursos del pueblo, será sancionado”. Y remató con un “nunca más un gobernante que abuse de su pueblo”; un balde de agua fría imaginario pareció caer en el rostro del edil pochutleco, ya de por sí descompuesto por la avalancha de insultos en su contra.
Cuando el acto público concluyó, y el suplicio de Ricárdez López se esfumó,  los integrantes de la prensa confirmaban lo que ya era evidente para los asistentes; la nota la había dado el pueblo de Pochutla, y no faltó quien dijera que “si ese fervor hubieran demostrado para defender sus recursos, otra sería la historia de este sufrido lugar”.

print