Se comprometen a no reinstalarse; hacen limpia en el Monumento a la Revolución
El poniente del Monumento a la Revolución se asemejó ayer, durante cerca de tres horas, a una zona de batalla abandonada, luego de que elementos de la delegación Cuauhtémoc y del Gobierno del Distrito Federal retiraron 16 carpas que formaban parte del plantón de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Con esta acción, el campamento que se instaló en la Plaza de la República desde septiembre de 2013, quedó reducido a cinco carpas en las que permanecen diez integrantes de la CNTE.
Entre las carpas que permanecen a espaldas del Monumento se encuentran tres puestos: uno de venta de boletos para traslados a Oaxaca y otro de ropa y artículos artesanales.
Herman Domínguez Lozano, director de Mercados y Vía Pública de la delegación Cuauhtémoc, detalló que el operativo de limpieza se enfocó en las carpas que, como reportó ayer Excélsior, se encontraban abandonadas por los docentes y en su lugar eran ocupadas por indigentes.
Relató que el retiro formó parte de un acuerdo entre autoridades capitalinas y los maestros, quienes se comprometieron a no reinstalar el campamento en ese espacio.
Durante los trabajos de remoción de las estructuras de madera y metal, que iniciaron cerca de las 11 horas con el apoyo de 120 personas, se levantaron grandes columnas de polvo, al tiempo que se formaron cúmulos de deshechos humanos y plásticos.
Una vez retiradas las armazones, que se encontraban cubiertas con lonas y aseguradas en los árboles y estructuras de la plaza, quedaron al descubierto los daños generados en la plaza, cuya remodelación concluyó en 2010 y costó cerca de 360 millones de pesos.
“Estamos evaluando los daños, se pueden observar daños al pavimento: talaron el piso para instalar sus carpas, y hay partes levantadas; además, está la suciedad. no se le ha dado limpieza desde hace más de dos años que están instalados aquí”, agregó.
Vecinos y empresarios de las colonias Tabacalera y San Rafael admitieron que el retiro de las 16 carpas representa un avance, sin embargo, continuarán solicitando el desalojo total del plantón.
José Luis Calderón, socio del bar Crisanta, ubicado en Plaza de la República, dijo que el retiro de los manifestantes es lento y un obstáculo para la rehabilitación de la zona.
“Ya no son campamentos, son puestos de comida, de venta de ropa y una terminal de autobuses, nada que ver con un movimiento social.
“Tenemos la intención de empujar que esto se termine y quede libre la Tabacalera y el espacio del Monumento a la Revolución como estaba antes de 2013. Ha hecho mucho daño, pérdidas a empresas que continúan pagando deudas”, señaló Calderón.
La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope) ha calculado que las pérdidas económicas por el plantón ascienden a dos mil 300 millones de pesos.
Manuel del Valle, presidente de la Asociación de Vecinos y Empresarios de la Tabacalera, lamentó la ocupación de la plaza por un grupo de campesinos a pocas horas de que se desalojó parcialmente.
“Estamos a expensas de cualquiera que se quiera venir a plantar y no tenemos garantizada ni la seguridad ni los derechos de los que trabajamos y vivimos en la colonia”.
