// Los retos de los gobiernos progresistas y de izquierda - Panorama del Pacifico https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3929368393811174
panoramadelpacifico@gmail.com                          

· Cumplir los compromisos y superar las expectativas.
Los retos de los gobiernos progresistas y de izquierda· Transmitir confianza y credibilidad.
· Funcionar con transparencia.
· Garantizar gobernabilidad democrática.
· Preservar y profundizar la cercanía e identidad con las aspiraciones de la población.
· Conducirse conforme a un muy buen diseñado plan estratégico con desarrollo programático.
· Medir el grado de aceptación o rechazo de las políticas públicas y del funcionamiento gubernamental.
· Mantener la estabilidad y el funcionamiento eficiente de las áreas técnicas, administrativas y financieras.
· Elaborar discursivamente y con diseño creativo la imagen corporativa que genere identidad y aceptación.
· Trabajar intensamente, sostener un equipo profesional de análisis de coyuntura y de prospectiva que sirva además para el manejo de crisis y el control de daños.
· Desde antes de empezar a funcionar, proyectar y llevar a acabo una campaña de continuidad, y cambio impulsando la renovación generacional combinando experiencia con juventud.
· Impulsar decididamente políticas públicas orientadas por el buen vivir, la justicia y la participación ciudadana.
· Saber publicitar, difundir y comunicar lo conveniente hegemonizando los planteamientos en la opinión pública y la publicada.
· Conservar la unidad de las fuerzas y protagonistas del equipo que permitió la conquista del poder e incluso ampliar las alianzas.
· Hacer una caracterización profunda de los adversarios principales y sus aliados, saber predecir sus ofensivas, neutralizar sus tentativas, desgastar sus bases de sustentación, desarticular su cohesión, restar sus alianzas, reducir su credibilidad e inducir a sus líderes a pactar acuerdos no sustantivos para reducir su agresividad.
· El estilo sobrio, la sincera actuación, la sencillez en el trato y la honradez son baluartes que prestigian; el veneno de la corrupción corroe y destruye a los proyectos de transformación.
· Lemas, emblemas, historias reivindicadoras, atención detallada hacia los sectores y las regiones con priorización jerarquizada y sustentabilidad para impedir que la desinformación y la manipulación perversas de las derechas encuentren eco.
· Es necesario impulsar desde el principio las reformas jurídicas, legislativas, judiciales y administrativas que eviten la tentación de ilegitimizar, desprestigiar o inhabilitar a los gobiernos democráticos y de izquierda.
· Cuidar que los indicadores macroeconómicos se mantengan mínimamente, cuando menos estables o a la alza y que se puedan dar resultados concretos lo cual supone alejarse del burocratismo.
· Los apartados de la administración pública deben ser modernizados tratando de generar un servicio profesional de carrera con mística en el desempeño, calidad en la atención, trámites simplificados y expeditos evitando a toda costa la imposición de medidas gubernamentales contrarias a lo ofrecido durante la campaña electoral.
· El trabajo gubernamental debe ir acompañado de la conformación y consolidación de una fuerte y amplia estructura de organización social y política.
· Menester es la evaluación objetiva y cotidiana del desempeño propiciando la crítica y autocrítica constructiva.
· Es necesaria tanto la disciplina consciente como la creatividad bien conducida.
· Siempre hay que recordar que cuando la injusticia se hace norma, las protestas son predecibles y el desenlace impredecible.
· Únicamente el que emprende grandes iniciativas puede esperar grandes resultados. Para ello es impredecible la consistencia y congruencia ideológica procurando la aceptación al contexto y a las testarudas realidades. Únicamente con la acción se corrigen errores. Haciendo lo qué hay que llevar a cabo.
· Entre la gente hay que producir conversación considerando sus valores predominantes. Estudiar de qué hablan las personas, en qué sueñan, que no los deja dormir y en qué están pensando.
· Un buen líder es aquel que no teme preguntar y no aquel que pretende saberlo todo. Lo importante es la gente común, a ella no hay que mentirle.
· Es bueno ser importante, pero es más importante ser bueno sin ser ingenuo.
· A través de las redes sociales la sociedad está cada vez más interconectada. Los electores son más listos de lo que con frecuencia se cree.
· Es relevante ser y parecer natural. Lo escenográfico y cosmético no siempre atrae y con frecuencia resulta contraproducente.
· Parte de las causas de las crisis políticas deviene de que existe una brecha cada vez más grande entre los líderes, funcionarios y legisladores, y la ciudadanía.
· Muchas instituciones representativas caen por su autoritaria verticalidad cuando la sociedad digital es cada vez más horizontal.
· Los elementos de una gestión exitosa radican en medidas y acciones que lleguen y acerquen a la gente, incorporando jóvenes y mujeres principalmente; así como nuevos valores al discurso asumiendo que la política se ve, se percibe y se siente cada vez más de una manera virtual.
· La estrategia debe considerar a los poderes fácticos de los jeques mediáticos, del crimen organizado, de las élites temerosas de perder privilegios y de las redes del poder internacional en el marco de un mundo globalizado.
· La estrategia es un plan que orienta todo, lo que se hace y se deja de hacer en base a los resultados de una investigación sofisticada que tome en cuenta lo que la gente siente y dice. Esa es la orientación de la realidad. Para que funcione es preciso saber lo verdaderamente importante, clasificar los tipos de mensaje: los positivos, negativos o pragmáticos. Evitar la incontinencia verbal. Recordar que se es rehén de nuestras palabras o dueño de su silencio.
· Ser concretos, ofrecer lo que se puede cumplir para hacer y fortalecer a las comunidad.
· Hay que respetar a los ciudadanos. Implica la estética de la presentación; así como los afectos, sentimientos, temores, necesidades, sueños e insomnios de los electores.
· Reconocer las claves que identifican las contradicciones entre lo conservador y el cambio.
· Utilizar el buen humor, humanizar a los líderes, propiciar sensibilidad, proyectar al largo plazo y fortificar la idea de la fuerza del carácter, de la voluntad y del equipo de millones de personas, priorizar el nosotros, antes que el “yo” implica asentarnos en la gente rescatando sus valores, reivindicando héroes contemporáneos haciendo a un lado lo que divide y priorizando lo que une.
· Mantener la ilusión del cambio progresivo es el antídoto para las campañas de miedo y de odio. Así como a las provocaciones violentas.
· La cercanía, la inclusión y la seriedad del compromiso alejada del acartonamiento solemne son virtudes del liderazgo democrático.
· La ingeniería electoral, la georeferenciación y la percepción sensorial permiten seleccionar las palabras que no se usan y la comunicación del silencio.
· Transformar a la sociedad desde abajo y desde arriba implica formar a los artífices y protagonistas del cambio verdadero, revolución ciudadana, o democrática identificada con precisión lo que se puede y debe hacer en el lugar más conveniente.
· Hablar menos y hacer más. Tener claros los límites en lo que va a realizar y en lo que no se está dispuesto a hacer. Muy pensado en la planeación y más espontáneo en la ejecución.
· La línea de comunicación puede considerar más “y” y menos “o”. La grandeza que transforma la irritación en ilusión. Ganar impulso y generar la idea de que cada vez somos más. Que somos mejores juntos que separados, de dar lo mejor de nosotros mismos, que este es el momento. Que el momento es ahora, aquí y ahora.
· Los vientos del cambio por amor, la energía del cambio, que sí hay de otra. Ser el sol que asoma izando banderas creíbles. Con frecuencia la gente valora más parajes iluminados a dirigentes iluminados.
· No dirigirse a los propios, a los ya convencidos sino a los escépticos o desconfiados. Enfatizar que el país, el Estado o la región es lo que nos une y que las pequeñas obras son las que nos hacen grandes. Que juntos vamos avanzando, que unidos sí se puede y que son bienvenidos los seres de buena fe, y la fe es la certeza en lo que se desea. Que la esperanza del cambio es posible, pues la esperanza es la confianza en lo que no se ve y que con fe y esperanza cualquier meta se alcanza.
Presentado por el Prof. René Juvenal Bejarano Martínez, Presidente del Movimiento Nacional por la Esperanza -MNE- en la sesión inaugural del VIII Seminario sobre los gobiernos progresistas, populares y de izquierda de América Latina y el Caribe.

print