Una mujer con cinco meses de embarazo da a luz en el baño de su casa; la doctora en turno se negó a auxiliarla.
San Pedro Orizaba, Lo de Soto, Oax.- Habitantes de esta población negra, asentada en la región de la costa oaxaqueña, en los límites con el vecino estado de Guerrero, demandan a las autoridades de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), la inmediata destitución de la médica Bárbara Jiménez Ambrosio, quien desde hace más de 20 años es la “responsable” de la Unidad Médica Rural del poblado.
La galena, quien radica en la ciudad de Pinotepa Nacional, pero labora en San Pedro Orizaba, comunidad perteneciente al municipio de San Juan Bautista, Lo de Soto, recientemente fue denunciada por tratar de forma déspota a los pobladores y negar la atención médica particularmente a los adultos mayores y mujeres embarazadas.
Ahora, Bárbara Jiménez es acusada por incurrir en presunta negligencia médica, ya que en días pasados se negó atender a una mujer con 5 meses de embarazo; quien dio a luz en el baño de su domicilio, sin que lograra sobrevivir el bebé.
Adalí Cortez Santiago, de 25 años de edad, reveló a NOTICIAS que cuando ya se encaminaba rumbo a la clínica a entregar unos ultrasonidos, se empezó a sentir mal, por lo que optó por desplazarse al baño de su domicilio, donde empezó a arrojar un coágulo de sangre e inmediatamente el bebé cayó en la tasa del excusado. “Todo espantado mi esposo se fue rápido a avisarle a la médica para que me auxiliara, sin embargo, después de media hora que no regresaba, fue mi papá y al ver que la galena se negaba la recriminó y fue entonces cuando decidió atenderme, pero ya había transcurrido casi una hora”, precisó.
La mujer continuó el relato: “cuando llegó, había ya salido el bebé, pero todavía tenía la placenta en el vientre, por lo que ella procedió a cortar el ombligo. Sin embargo, luego de no haber podido sacarme la placenta, me colocó una pinza y así, con todo y ese fierro adentro, me mandó al Hospital Regional de la ciudad de Pinotepa Nacional, donde me dieron la atención”.
Adalí Cortez demandó a las autoridades de la Secretaría de Salud del gobierno del estado, no sólo retirar a la profesionista de San Pedro Orizaba, sino cesarla “para que no siga haciendo más daño a la gente, tal parece que a esta señora ya le gustó hacer honor a su nombre, Bárbara”, anotó. Desde entonces, dijo, las puertas de la referida Unidad Médica Rural están cerradas para ella y su familia, por lo que, ante cualquier situación de emergencia y malestar deben trasladarse hasta la ciudad de Cuajinicuilapa, Guerrero, donde son atendidos en el Centro de Salud o en consultorios particulares.
De su parte, Tomás Cortez Sandoval, padre de Adalí, calificó de inhumana y carente de toda ética profesional a Bárbara Jiménez, ya que en plena plática de salud, reprendió contra la familia Cortez Santiago, diciendo no acudieran más a la clínica, porque no los iba a atender aunque alguno de sus integrantes estuvieran muriendo. Lamentó la indolencia y complicidad de funcionarios de SSO, debido a que todos ya tienen conocimiento de la problemática que enfrentan los pobladores de San Pedro Orizaba sin que a la fecha haya respuesta. Recordó, además, que en la Audiencia Pública celebrada en Santiago Llano Grande, se hizo entrega de un acta de inconformidad en la mesa de atención de la Secretaría de Salud.