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Desde hace mucho tiempo se dice que el oficio del periodismo es uno de los más peligrosos del mundo y la afirmación queda acreditada por la ola de asesinatos, secuestros y extorsiones

La investigación que Milenio habría modificado por presiones del gobierno federalDesde hace mucho tiempo se dice que el oficio del periodismo es uno de los más peligrosos del mundo y la afirmación queda acreditada por la ola de asesinatos, secuestros y extorsiones de los que son víctimas tanto reporteros como directores o dueños de los medios, por parte de la delincuencia organizada.

Es un hecho que para un reportero la única defensa a su alcance es el apoyo y aval de su director editorial, quien da la orden de trabajo y aprueba las investigaciones periodísticas que lleva a cabo para beneficio de la opinión pública. Para cualquier periodista saber que su “jefe” está con él es un valor que lo impulsa a alcanzar la meta de ver impreso el texto del reportaje que emprendió.

Por ello llama la atención que por estos días la periodista Karen Cota hubiera renunciado al periódico Milenio y acusado a su director Carlos Marín de haberla censurado después de haber publicado el reportaje – investigación “El (falso) éxito de la Cruzada Nacional Contra el Hambre”.

En el reportaje documenta que éste programa, considerado como el más importante de la política social del gobierno de Enrique Peña Nieto, “tiene fallas desde su inicio. Debido a la falta de una metodología para identificar a las personas en pobreza extrema con carencia alimentaria a la cual tiene por mandato que beneficiar, en los estados que la concentran se cubre a menos del 40 por ciento, mientras que entidades con pocos pobres alimentarios llegan a tener una cobertura superior al 250 por ciento.”
El reportaje fue publicado por el periódico Milenio el 7 de marzo y corresponde a una investigación que, según comenta la reportera, duro cinco meses.

En la introducción de su investigación Karen Cota señala que: “A pesar de que en México hay 7 millones de personas que llevan sus días sin nada que comer y que no tienen manera de escapar su condición, la mayor estrategia contra el hambre que se ha registrado en el país ejecutó la distribución de los recursos a ojo de buen cubero, sin detectar primero las características de quiénes debían recibir los apoyos.

“Esto además, deja un hueco estadístico que permite que en discursos oficiales y el portal de la cruzada se publiquen resultados engañosos. Ahí aseguran que uno de sus programas principales para el combate al hambre, el Programa de Apoyo Alimentario (PAL), actualmente beneficia a 4.17 millones de personas; sin embargo, los datos del padrón indican que se beneficia a tan sólo 1.15 millones de personas. Es decir, reportan beneficiar a 3.6 veces más personas de las que se encuentran en sus datos oficiales.”

Dice la periodista, en un blog donde expone los hechos bajo el título ‘Renuncié’, que “El martes 8 de marzo, la señora Rosario Robles Berlanga (titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano de México), visitó a (Carlos) Marín (director general del diario Milenio) acompañada por funcionarios de Sedatu y el director me ordenó entrar a una reunión con ellos para confrontar nuestra investigación. Hizo hincapié en que todo sería ‘off the record’”.

Informa la reportera que cuando terminó la reunión Carlos Marín, director de Milenio, le dijo que al día siguiente y en primera plana sería publicado el desmentido. Además de no atender el contenido de la investigación periodística, fue sacada de la página de internet de Milenio.com así como de la sección Datalab y de su fanpage en Facebook.

“Algunos directivos convencieron a Marín que era un error y lo volvió a subir, pero cambió el título y eliminó la palabra ‘falso’ lo que ocasionó un completo cambio al sentido del titular”.

Karen Cota renunció a Milenio el 10 de marzo. “Siempre creí que había que ir a los medios y hacer tu mejor esfuerzo, pero hoy firmé la renuncia formal”. Y acusó a Carlos Marín: “debió defender nuestro trabajo pero no lo hizo”

Este episodio revela que el reportero es el eslabón más débil de la cadena informativa de un medio de comunicación o puede ser el eslabón más fuerte si tiene el apoyo y confianza de su director. El caso pone en evidencia también la dependencia que algunos medios tiene de los recursos financieros que obtiene del sector público al que le deben “lealtad” o dicho de otro modo, al que prefieren conservar en la lista de clientes aunque tengan que prescindir de un reportero que se porta con profesionalismo y honradez y tiene el ideal de influir en el cambio por medio de la difusión de la verdad que desenmascara la falsedad del discurso del poder.

Perdieron Milenio y su director Carlos Marín, renunció Karen Cota, pero mucho tiempo atrás su jefe ya había renunciado a la defensa de la verdad que su periódico dice que honra en cada edición. Paparruchas periodísticas.

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