La ola de calor que azota Pakistán es particularmente grave en la provincia de Sindh, en el sur.
BBC.- El primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, pidió que se adopten medidas de emergencia para enfrentar la ola de calor que se ha cobrado más de 700 vidas en la provincia sureña de Sindh.
La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres anunció que recibió instrucciones de Sharif para adoptar medidas extraordinarias de inmediato.
El ejército fue desplegado para establecer centros de atención a pacientes con golpes de calor. Las temperaturas alcanzan los 45 grados centígrados.
Este martes, el secretario de Salud de la provincia de Sindh, Saeed Mangnejo, informó que 612 personas murieron en los principales hospitales públicos de la ciudad de Karachi en los últimos cuatro días. Otras 80 murieron en hospitales privados.
El calor no es inusual en los meses de verano en Pakistán, pero parece que los cortes de electricidad empeoraron las cosas”, según informa el periodista de la BBC, Shahzeb Jillani.
“La responsabilidad recae de lleno sobre los hombros del gobierno por su mediocre gestión a la hora de suministrar agua y electricidad”, apunta sin rodeos el periódico The Nation, mientras que The Daily Times considera que el primer ministro debe tomar “algunas decisiones audaces”.