Hoy recordamos el nacimiento de Henry Dunant, hombre que transformó la compasión en esperanza y dejó un legado que, hasta hoy, sigue salvando vidas en todo el mundo.
Detrás de cada uniforme hay personas que dejan el cansancio, el miedo y muchas veces a sus propias familias para ayudar a quienes más lo necesitan. Personas que llegan cuando todo parece perdido, que sostienen manos en medio del dolor y que hacen de la humanidad su mayor misión.Hoy honramos a millones de voluntarios y voluntarias que sirven con el corazón, guiados por los 7 principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.
Gracias por cada vida salvada.
Gracias por cada acto de amor y servicio.
Gracias por nunca rendirse, incluso en los días más difíciles.
Porque ayudar a los demás también es una forma de cambiar el mundo.