Debido al hacinamiento registrado desde hace meses en el penal regional de este lugar, la madrugada del pasado martes fueron trasladados 50 reos al reclusorio de Miahuatlán.
Por. Patricia Pacheco
SAN PEDRO POCHUTLA.- Debido al hacinamiento registrado desde hace meses en el penal regional de este lugar, la madrugada del pasado martes fueron trasladados 50 reos al reclusorio de Miahuatlán, bajo un cauteloso e intenso despliegue policiaco.
Con la participación de 120 elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), repartidos en 15 patrullas al mando del comandante Felipe Gómez Julián, la media centena de internos –todos varones- que purgaban su condena en esta ciudad fueron custodiados de principio a fin durante la transferencia, en la que se utilizaron dos autobuses propiedad del gobierno estatal.
El operativo inició poco después de las 02:00 horas y estuvo coordinado por María Josefina Jaime Quiroz, directora general de Ejecución de Sanciones y Medidas Sancionadoras, quien verificó que los reos partieran en condiciones de seguridad hacia el que sería su nuevo techo.
Entrevistado al respecto, Juan José Fuentes Escobar, director del centro penitenciario de Pochutla, explicó que el cambio obedeció a la sobrepoblación presentada en el sitio, que a pesar de estar diseñado para albergar a 300 reclusos, hasta hace unos días llegó a contar con 364.
Con la mudanza, refirió, ahora el reclusorio aloja a 303 hombres y 11 mujeres, todos sentenciados a disposición del Ejecutivo del Estado.
No tenían ni dónde dormir
El servidor público manifestó que el principal problema derivado del hacinamiento es que una parte de los reclusos no cuenta con un lugar digno para pernoctar, “y si a ello le agregamos que inicia la temporada de lluvias, resulta todavía más complicado, porque ya no pueden dormir ni siquiera a cielo abierto”, reiteró.
Sobre la propuesta lanzada hace cerca de un año por el edil de este lugar, José Manuel Ricárdez López, acerca de la reubicación del reclusorio, ante la urgencia de construir un nuevo inmueble en las inmediaciones de la ciudad; Fuentes Escobar dijo desconocer cuáles son las razones por las que el proyecto ha sido abandonado.
“Lo más importante es que el gobierno municipal done un terreno para iniciar con la construcción, pero hasta ahora no sabemos por qué esto no ha sido posible”, argumentó.
El funcionario recalcó que el penal recibe un promedio de cinco a diez reclusos por semana, provenientes de lugares como Pinotepa, Jamiltepec, Río Grande, Puerto Escondido, Santa María Huatulco, Pochutla, San Agustín Loxicha, San Miguel del Puerto y Candelaria Loxicha, entre otros.
Es un lugar de concentración, a partir de los procesos penales que se siguen en cuatro juzgados (dos en Puerto Escondido, uno en Huatulco y Pochutla), añadió.
