El descarrilamiento se ha producido cerca de la estación, tras salirse de la vía el primer coche
Cuatro personas han muerto como consecuencia del descarrilamiento de un tren portugués con 65 personas a bordo, que se ha producido en la mañana de este viernes junto a la estación de O Porriño (Pontevedra). El accidente ha ocurrido a unos 200 metros del apeadero. Dos de los fallecidos son trabajadores ferroviarios: el maquinista, de nacionalidad portuguesa, y el interventor, vecino de Vigo. Las autoridades han abierto una investigación sobre las causas del accidente y han procedido ya a extraer los datos de la caja negra del tren, según han confirmado fuentes judiciales.
El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, se ha trasladado al punto del accidente y ha informado de que en el lugar se estaban realizando obras de mantenimiento, unos trabajos que obligaban a los trenes a desviarse a una vía provisional y reducir la velocidad. El tren, un modelo diésel de la serie 592, superó una amplia revisión en mayo, ha añadido Catalá, así como una inspección más superficial ayer mismo en Oporto. “Tanto maquinista como tren tenían todas las certificaciones y garantías adecuadas al reglamento de circulación ferroviaria”, ha resaltado el ministro.