Resultado de gestiones ante el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), el Gobierno Municipal de Santa María Huatulco, que preside Darío Pacheco Venegas, inició con un proyecto de lombricomposta para obtener abono nutritivo y de buena calidad que enriquezca al vivero de la Agencia de Santa Cruz Huatulco.
• Recibe donación de materia prima por parte del Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca.
• Dependiendo las condiciones del clima, en tres meses se obtendrán de 500 kg a una tonelada de abono nutritivo y de buena calidad.
Agosto 12 de 2015.- Resultado de gestiones ante el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), el Gobierno Municipal de Santa María Huatulco, que preside Darío Pacheco Venegas, inició con un proyecto de lombricomposta para obtener abono nutritivo y de buena calidad que enriquezca al vivero de la Agencia de Santa Cruz Huatulco.
El Director de Desarrollo Sustentable, Alfredo Pérez Díaz, explicó que dicho vivero cuenta con más de 15 mil árboles para reforestar, mismos que el personal de esta dirección cuida y riega para en un futuro donarlas a diversas instancias. Durante el proceso de cuidado a ejemplares como Caoba, Cedro, Guanacastle, entre otras especies, es necesario contar con grandes cantidades de abono, recurso que no se produce en este espacio y es difícil de conseguir.
Debido a lo anterior –dijo- el área a su cargo se dio a la tarea de gestionar proyectos que resolvieran este tema, logrando un apoyo importante por parte de INSO, institución que donó seis kilos de lombrices Rojas Californianas para obtener la composta necesaria para sustentar la producción del vivero.
“En nuestro vivero no contamos con abono, por lo cual buscamos la posibilidad de tener instalaciones para poner en marcha un proyecto de lombricomposta, ya que según lo que hemos investigado, con cinco o siete kilogramos de lombriz, en un plazo de tres meses, podemos obtener hasta una tonelada de abono rico en nutrientes para las plantas. Además de ello, contribuimos al medio ambiente en la recolección de desechos orgánicos, porque al mismo tiempo que la lombriz se deshace del desecho orgánico, logramos obtener la composta para nuestros árboles”.
Y detalló: “El INSO nos obsequió seis kilos de lombriz, y nos incluyó un curso-taller para hacer el proceso como es debido. Quiero resaltar que en el mercado, el kilo de lombriz cuesta entre dos mil y dos mil quinientos pesos, si lo traducimos a seis kilos estamos hablando de quince mil pesos. INSO la vende en mil trecientos pesos, entonces lo que nos están donando equivale a siete mil ochocientos pesos. Por nuestra parte, nosotros ponemos el hospedaje y la alimentación de quienes ofrecen el curso”.
Cabe mencionar que al curso taller asistieron aproximadamente 30 directores y/o coordinadores de diversas instancias como Equipo Verde, Playas Limpias, Parque Nacional, Hoteles Secrets y Drems, Turismo Municipal, entre otras, quienes se interesaron en conocer este proyecto sustentable para aplicarlo en sus áreas correspondientes, así como replicar los resultados positivos del mismo.
En este contexto, Álvaro Santiago López, Subcoordinador del área de Regeneración del INSO, habló acerca del lombricomposteo y subrayó: “Este proceso es el que menos esfuerzo requiere y aporta muy buenos resultados. La lombricomposta es un proceso muy cultural para la que solo se requiere comida (deshechos orgánicos), lombrices y agua, logrando que a lo largo de tres meses ellas produzcan abono de excelente calidad”.
Asimismo, añadió: “Hoy estamos haciendo entrega de seis kilogramos de lombriz que, si se desarrollan adecuadamente y se logran establecer, en aproximadamente tres o cuatro meses tendremos quinientos kilogramos a una tonelada de abono”.
La lombriz Roja Californiana vive entre cuatro y cinco años, y al año logra producir mil 300 lombrices. Su valor radica en que produce abono con cinco veces más nitrógeno, siete veces más fósforo, cinco veces más potasio, dos veces más calcio, resultado del alimento orgánico que consumen.
El curso teórico se llevó a cabo en la sala de conferencias del Hotel Villablanca para posteriormente trasladarse al vivero de La Crucecita, ubicado en la Unidad Deportiva, donde se realizó la instalación de las lombrices para iniciar el proceso de lombricomposta.