Asesina a su esposa tras una discusión doméstica; enardecido, le dispara cuatro balazos, uno en la cabeza; el hijo de ambos, al darse cuenta del asesinato, llama a la policía para que investigue y entrega a su papá.
por Luis Fernando Pacheco Lopez el Jueves 13 de agosto de 2015 – 05:00:05
Al menos cuatro balazos, uno de ellos en la cabeza, fue los que recibió la señora Teresa Mijangos Parada, de 50 años, luego de discutir con su esposo al interior de su vivienda, localizada en la colonia Volcanes.
Esteban Justino Campos Serna, de 52 años, presunto responsable, luego del incidente trató de borrar las evidencias y aventó el arma homicida dentro de un profundo pozo; sin embargo, fue detenido por su hijo y entregado a las autoridades. Posteriormente la pistola fue recuperada y entregada a personal de la SADAI.
El feminicidio ocurrió alrededor de las 17:00 horas, cuando Teresa Mijangos Parada y su esposo, Esteban Justino Campos Serna, presunto empleado administrativo del Cobao, se encontraba al interior de su casa, ubicada en la calle Quinceo número 609 de la colonia Volcanes, entre las calles Tancítaro y Jorullo.
Esa tarde, Teresa tocó el tema por el que peleaban los últimos días. Quería retomar sus estudios e inscribirse en la carrera de Veterinaria.
Como la mujer tenía un ranchito, podría cuidar de sus animales. Esa ambición le molestaba de sobremanera a Esteban Justino.
Repentinamente, la pareja comenzó a discutir, es lo que derivó que Esteban Justino sacara de entre sus pertenencias un arma de fuego tipo escuadra, al parecer calibre nueve milímetros.
Debido a que se encontraba enardecido, apuntó a su esposa, a quien amenazó con matarla.
La mujer, se presume que se le acercó a su esposo e intentó quitarle la pistola, es por ello que Esteban Justino disparó a quemarropa.
La primera herida, la mujer la recibió en el dedo índice de la mano derecha.
Luego, Esteban disparó en otras dos ocasiones, de igual manera a corta distancia. Esta vez los dos disparos los recibió la señora Teresa debajo de la tetilla izquierda.
La agresión ocurrió en la sala, por lo que la mujer al parecer aún caminó algunos pasos; sin embargo, Esteban – quien estaba fuera de sí-, le dio el tiro de gracia.
La bala entró por la parte frontal del cráneo, arriba de la ceja derecha y tuvo salida en la región occipital.
Las cuatro detonaciones por arma de fuego alertaron algunos de los vecinos, quienes escucharon los gritos de la señora, es por ello que dieron aviso a la policía.
Elementos municipales patrullaron el sitio, incluso tocaron el portón –de la casa donde ocurrió del crimen-.
Al no tener respuesta, los policías se retiraron del lugar.
En ese lapso, Esteban ya limpiaba la sangre que escurría del cuerpo de su señora, quien yacía en el sanitario de su casa.
Poco a poco, Esteban con un trapo y agua comenzó a tratar de limpiar la sangre, misma que escurría al interior de la taza sanitaria.
Asimismo, limpió parte de la sala y comedor, donde había abundante sangre.
Para ese entonces, Esteban ya había cubierto el cuerpo con una colcha blanca. Además, el arma tipo escuadra la aventó dentro de un pozo seco, de aproximadamente 15 metros de profundidad.
Supuestamente, uno de los hijos del matrimonio arribó al lugar, sin embargo, se le hizo raro que la puerta no abriera, pues tenía seguro la puerta principal.
Luego de unos minutos, el joven logró entrar, por lo que vio a su padre nervioso y enseguida a su madre muerta.
A partir de ese momento, volvieron a llamar a la policía, es por ello que los municipales lograron la captura de Esteban Justino.
Al ser interrogado, informó que era originario de San Antonino Castillo Velasco. Esperaban las primeras diligencias para ponerlo a disposición del Ministerio Público.
Al lugar arribaron paramédicos del Heroico Cuerpo de Bomberos y de Protección Civil Municipal, al mando del Fabricio de la Cajiga Moreno; sin embargo, los primeros fueron los que confirmaron la muerte del ama de casa.
Elementos de la Policía Municipal y Estatal acordonaron el área en espera del representante social.
Más tarde, arribó personal de la Subprocuraduría para la Atención de Delitos de Alto Impacto (SADAI) a cargo del subprocurador, Fernando Santiago, quien dio instrucciones para que se realizara una minuciosa inspección ocular.
Minutos después de las 20:00 horas, elementos de Bomberos fueron requeridos para que se realizara la recuperación del arma homicida. Es por ello, que los especialistas utilizaron un trípode para rescate vertical en espacios confinados.
Fue así como el arma, la cual fue manipulada minuciosamente para que no se borraran las huellas digitales.
Enseguida, el cuerpo fue trasladado al anfiteatro Doctor Luis Mendoza Canseco, ubicado en San Bartolo Coyotepec para la práctica de la autopsia de ley.
Del crimen se inició la averiguación previa al respecto por el delito de feminicidio.