“Ni los veo ni los oigo”
Los tres partidos políticos que al inicio del actual gobierno signaron el pacto por México tan presumido por el tricolor tienen motivos de sobra para preocuparse por la caída de su votación,
Carlos Salinas de Gortari.
Los tres partidos políticos que al inicio del actual gobierno signaron el pacto por México tan presumido por el tricolor tienen motivos de sobra para preocuparse por la caída de su votación, los dirigentes (y aspirantes a serlo) de los partidos políticos siguen ensimismados en las luchas por el poder, sin importarles un cacahuate el futuro del País ni mucho menos las demandas ciudadanas, inspirados en la tristemente célebre frase del entonces presidente de la republica Salinas de Gortari (al referirse a sus críticos) “ni los veo ni los oigo, existe un hartazgo de la ciudadanía contra los partidos políticos, el mensaje fue claro este pasado 7 de Junio y mas en los tres institutos grandes, los cuales perdieron en solo tres años (de 2012 a 2015) 15 puntos porcentuales de sus votos, el más castigado fue el de la Revolución Democrática (PRD), que bajo 7.5puntos; le sigue el partido Acción Nacional (PAN), que cayó 4.9, y, finalmente, el partido Revolucionario Institucional (PRI), que perdió 2.7. En las siete elecciones federales celebradas en estos 18 años, el PRI paso de 39.9% de los votos a 32.6 el pasado 7 de Junio, lo que significa una reducción de más de la sexta parte de su participación electoral, y apenas 3.6 puntos porcentuales arriba de su mínimo histórico de 2006, esto se tradujo en la pérdida de 35 curules con respecto a 1997, y de 39 al máximo de 242 que registro en 2009. Por su parte, el PRD paso de 26.3% de los sufragios que capto en 1997 (apenas 3.5 puntos porcentuales de bajo de su máximo histórico de 2006, con 29.8%) a escasamente 12.1% en la pasada elección; es decir, perdió mas de la mitad de sus votantes, lo que le costó también quedarse con apenas 56 diputados, contra los 125 que consiguió en 1997 y 2006 que son su máximo histórico. En cuanto al PAN la historia tiene mas altibajos, el 23.5% de los sufragios y los 108 diputados que alcanzo en Junio son las cifras más bajas de las últimas siete elecciones; en 1997 obtuvo 27.2% de las preferencias electorales y 122 legisladores; y su máximo histórico fue en los comicios presidenciales de 2008, cuando consiguió 40.8% de los votos y 208 diputados. La ocupación de los dirigentes de los tres partidos con mayor participación electoral (solo el dirigente del PRD Carlos Navarrete reconoció clara y abiertamente la baja en las preferencias electorales) en su lucha por el poder abre la puerta de par en par para las fuerzas emergentes, ya sea para alguno de los partidos políticos que lograron un importante crecimiento –como Morena y Movimiento Ciudadano- o para algún candidato no partidista que aproveche estos tres años que faltan para la contienda en acciones que lo posicionen, el hartazgo ciudadano buscara una candidatura que logre capturar sus esperanzas, los partidos políticos han quedado y seguirán quedando relegados……
El crecimiento de los cuatro hombres más acaudalados del territorio mexicano (Carlos Slim, German Larrea, Alberto Baileres y Ricardo Salinas Pliego) es verdaderamente asombroso, en 2002 la suma de sus fortunas representaba el 2% del PIB (producto interno bruto) ; en 2014 el porcentaje aumento a 9%, solo la de Slim (77.7 mil millones de dólares) equivale al 6% del PIB y la de los otros tres empresarios, a 3% es decir, el capital del segundo hombre más rico del planeta rebasa el doble de la riqueza sumada del mencionado trio y los cuatro adquirieron sus fortunas gracias al gobierno federal y sus jefes en turno sobre saliendo el sexenio de Salinas de Gortari, en nuestro territorio, el 1% más rico concentra 21% de los ingresos totales del país, y el 10% más favorecido acumula 64.4% de la riqueza nacional, mientras el PIB per cápita crece a menos de 1% anual, la fortuna de los 16 hombres más opulentos de México casi se ha sextuplicado entre 1996 y 2014, al pasar de 25 mil 600 millones de dólares a 142 mil 900, estas cifras contrastan con los 53.3 millones de mexicanos que viven en la pobreza, 11.5 en pobreza extrema, mas de 23 millones personas no pueden adquirir una canasta de alimentos básica, solo el 20% de la población, 23.2 millones, no son pobres ni vulnerables, el resto enfrenta alguna carencia social o tiene problemas de ingreso (Coneval) lo que hace que México pertenezca al 25% de los países con mayor desigualdad en el mundo cuyo combate se ha convertido en un tema central del debate sobre la economía y política del Mundo. En México más de 17. 28 millones de personas en los seis estados más pobres; Chiapas, Guerrero Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Veracruz sufren marginación y rezago social, muestra de ello es el sector agrícola cuyo ingreso mensual promedio es de mil 961 pesos y que decir de los miembros de las etnias originarias que alcanzan menos de la mitad: 886 pesos mensuales según cifras de la Coneval, por ello ante este panorama Gerardo Esquivel propone un gran pacto nacional por la igualdad en el que la ciudadanía participe en la construcción de un Estado eficaz, sustentado en cinco recomendaciones: 1- Creación de un autentico Estado Ricial, que trascienda el Estado de Bienestar, así como las políticas asistencialistas, y que garantice los derechos a la alimentación, educación y salud (como lo mandata la Constitución). 2- Establecimiento de una política fiscal más progresiva con tasas más altas del ISR para los de mayores ingresos, gravando las ganancias de capital, dividendos e intereses, además de la aplicación de impuestos a las herencias y al patrimonio global. 3- Realización de un gasto mejor focalizado a educación, salud e infraestructura de beneficio social y efecto redistributivo. 4- Diseño de una política salarial y laboral que recupere la capacidad de compra del salario mínimo y fortalezca el mercado interno. 5- Practica de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas; hacer públicas las declaraciones patrimoniales de los servidores públicos para prevenir la corrupción y fortalecer el estado de derecho. Se ha demostrado que la desigualdad extrema constituye un freno para el crecimiento económico, en caso contrario el problema será mayúsculo que, más ala de la desventura humana de la pobreza y la fractura social que implica, y las consecuencias pueden ser serias en materia de seguridad, estabilidad y democracia. AQUÍ HUATULCO.
