// Boko Haram usa a mujeres y niños como kamikazes - Panorama del Pacifico https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3929368393811174
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El grupo yihadista nigeriano aumentó sus ataques suicidas con respecto a los realizados en el 2014.Boko-Haram

El Tiempo.- El Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef) denunció este martes que el grupo yihadista nigeriano Boko Haram usa mujeres y niños para llevar a cabo ataques suicidas, y que esta tendencia ha aumentado en lo que va de año con respecto al 2014.

“Durante todo el 2014 se registraron 26 ataques suicidas en los que participaron mujeres y niños, y en los cinco meses desde que se inició 2015, ya se han contabilizado 27”, dijo en teleconferencia desde Abuya, la capital nigeriana, Laurent Dutordoir, especialista en protección infantil de Unicef.

La mayoría de estos ataques se llevaron a cabo en el norte del país, donde Boko Haram tiene su mayor base de operaciones, “y los niños no son los instigadores de los ataques, sino meras víctimas”, especificó Dutordoir.

Específicamente, desde julio del 2014 se han podido comprobar nueve ataques en que los suicidas fueron niños entre 7 y 17 años. A pesar de que en gran parte de los casos sus identidades no se han podido comprobar, se sabe que la mayoría eran menores no acompañados (sin supervisión de un adulto) y que sobrevivían como desplazados internos.

En total, Unicef calcula que de 1,3 millones de nigerianos desplazados internos, 743.000 son menores de edad. De estos 743.000, se calcula que 10.000 son menores no acompañados.

“Muchos fueron separados de sus familias en situaciones en las que precisamente huían de Boko Haram”, puntualizó el experto.

Por otra parte, Boko Haram mató al menos a 43 personas en una emboscada de cinco horas contra la ciudad de Gubio, en el estado de Borno, al noreste de Nigeria, dijeron testigos ayer. Miles de personas han muerto y varios millones han tenido que abandonar sus hogares en los seis años de la campaña insurgente de Boko Haram, grupo que llegó a controlar un área del tamaño de Bélgica en el noreste del primer productor de petróleo de África.

El último ataque, en el que estuvo involucrada una columna de unos 50 miembros del grupo que atacó Gubio, se extendió por unas cinco horas durante la tarde del sábado y terminó sobre las 9:30 hora local, según el residente Malam Yusuf Mohammed.

Es frecuente que los detalles de estos ataques tarden días en trascender fuera de las áreas afectadas, debido al pobre sistema de comunicaciones de la remota región en el noreste de Nigeria, una de las mayores economías del continente africano. Mohammed estimó que los insurgentes habían quemado más de 400 casas.

“Llegaron disparando, amenazando con matar a todo el mundo. Abrieron fuego sobre muchas casas, quemando los autos y motos de nuestra gente. Perdimos unas 43 personas, incluyendo dos niños”, dijo a los periodistas Abubakar Mondama, líder de un grupo de vigilantes locales.

Boko Haram ha sido expulsado de la mayor parte del territorio que controlaba, debido a una serie de ofensivas lideradas por las fuerzas armadas de Nigeria apoyadas por países vecinos como Chad, Níger y Camerún en los últimos meses. Los miembros del grupo que quedan se han retirado al noreste de Nigeria y al bosque de Sambisa.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) alertó ayer de que los miles de desplazados por los ataques de Boko Haram en las islas del lago Chad pertenecientes a Níger sufren una “gran precariedad” y necesitan comida y acceso urgente a agua. En un comunicado, el CICR apunta que “la situación continúa degradándose” en la región de Diffa, donde está situado el lago y zona colindante con Nigeria y Chad.

En abril, un ataque de Boko Haram en esta zona, que dejó 46 muertos y 32 desaparecidos, hizo que el gobierno de Níger ordenase desalojar varias de las localidades del lago para prevenir así las consecuencias de futuros ataques, pero dejó a los desplazados sin medios de subsistencia.

El CICR afirma que se han distribuido alimentos y bienes de primera necesidad a más de 20.000 personas que han sido desplazadas, así como a las comunidades que las acogen.

“Estos desplazados, que han encontrado refugio en localidades vecinas, sufren una gran precariedad y entre ellos hay muchas mujeres y niños”, explica Loukas Petridis, jefe de la delegación del CICR en Níger.

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