Regularmente, las necesidades de los bomberos deberían ser obligación de los gobiernos. Son servidores públicos. En muchos casos son héroes, pero no por valientes,
Regularmente, las necesidades de los bomberos deberían ser obligación de los gobiernos. Son servidores públicos. En muchos casos son héroes, pero no por valientes, algunos (no todos) ni tienen vocación para salvar vidas sino caen en los bomberos como último recurso, por casualidad o por tráfico de influencias. Son héroes porque en muchos casos sobreviven con salarios miserables y en las peores condiciones de trabajo, sin los equipos adecuados, arriesgando sus vidas al doble porque a veces ni agua tienen.
Ése es el caso de los bomberos de Güatulko S.A. de C.V. Carecen de los equipos esenciales, de los equipamientos personales, de uniformes y medidas de seguridad dignos. Se dice que hay bomberos que ni casco tienen, que a lo mucho, si les da tiempo, se cubren la cabeza con una bacinica o una cubeta. Algunos andan en chanclas y en shorts, en pantalones cortos, no llegan ni a pantalones completos y menos a zapatos o botas resistentes al fuego y los ácidos.
Para generar los recursos necesarios o mínimo los básicos para los bomberos, se creó un patronato. Tal patronato, a cargo de La Feyanira Aquino, ha sido muy manoseado, también acusan, plagado de malos manejos, pero La Feyanira insiste en que la culpa de los malos manejos no es suya ni del patronato sino del director de Protección Civil y Bombreros, Ferguango Alderete.
Lo recaudado por el patronato, según ha declarado La Feyanira, asciende a unos 80 mil pesos por cada temporada vacacional (Semana Santa, verano y fin de año), es decir, cerca de 250 mil pesos por año. Es lo que, regularmente, ha “administrado” Ferguango Alderete desde el 2011, aunque fue hasta principios del 2013, el último año de gobierno de Lorenzo Lavativa, quien lo designó en el cargo, cuando los presuntos malos manejos del director de Protección Civil y Bombero comenzó a volverse evidente.
Las carencias en los bomberos son preocupantes. No carecen de los equipos más complejos, vanguardistas y caros, ni siquiera podríamos decir que carecen de lo básico sino carecen prácticamente de todo. Muchos de los elementos apagafuegos, presuntamente, andan de guaruras de los hijos del director de Protección Civil Municipal y Bomberos, Ferguango Alderete, el famosísimo Iguana Loca, en lugar de estar pendientes de las necesidades y urgencias en la zona. Es decir, que no sólo ocurre una evidente mala administración de los recursos económicos recaudados a través del patronato sino de los recursos humanos también, pero además hostigamiento, acoso, abusos y demás irregularidades de Ferguango Alderete para con los bomberos y demás personal… y, si le escarban, si le investigan las autoridades competentes un poco más, encontrarán más…
Lo cierto es que 250 mil pesos no son suficientes, por lo menos haciendo un cálculo, es muy poco dinero repartido en todo un año para los bomberos. Hay empresas que de pura nómina se gastan eso en sólo uno o dos meses.
También, si Ferguango Alderete no es claro en las cuentas, no especifica cuánto se gasta y en qué ni cuánto sobra y cuánto de chinga, la encargada del patronato, La Feyanira Aquina, tampoco es clara ni específica. Habla “de unos 80 mil pesos por temporada vacacional, y de unos 250 mil pesos en total por año”, pero no es específica. No es específica, clara ni honesta. Si lo fuera, diera cuentas reales, nadie “recauda” 80 mil pesos con precisión. Uno podría recaudar 78,589.15 pesos, 84,322.10 pesos, no sé, y al año entre 211,667.09 y 256,891.11, pero no número cerrados y tampoco la misma cantidad exacta ni por temporada ni por año, y desde ahí comienzan las sospechas.
Lo recomendable sería, primero, reorganizar al patronato, sobre todo de manera que las formas de recaudación sean totalmente inviolables, por ejemplo, si se cobra en estacionamientos como uno de los ingresos, se expidan comprobantes y sus copias de las cuotas, que se realice un método, una contabilidad transparente y, después, reorganizar la dirección de Protección Civil y Bomberos, sobre todo en el sentido de, primero, establecer cuánto se gasta, gastos reales, cuáles son las necesidades, qué existe realmente y qué no, cuánto se paga a cada bombero y otros empleados, y a partir de ahí dotar a los bomberos de los recursos necesarios, y que todo se haga público y transparente, porque eso de echarse la bolita unos a otros, si todos son opacos y evidentemente deshonestos, nunca llevará a nada, sobre todo porque los bomberos no son un lujo sino una necesidad, un cuerpo que debería estar funcionando al 100%, un requisito fundamental que, al ser inoperante, también viola las reglamentaciones de los destinos turísticos y las garantías que se ofrecen a las empresas, a los ciudadanos ya los visitantes.
Es decir, para acabar pronto, que “reorganizar” quiere decir cesar de los cargos a quienes actualmente los ocupan y renombrar a gente que realmente cumpla con las órdenes del cabildo y de las autoridades competentes de garantizar cuentas claras y transparentes.
Au revoir
Mario Osiris Benavides Morin
Catedrático de la Universalidad de Oaxacalifornia