El pueblo les devuelve su libertad, sean un orgullo para Oaxaca: Gabino Cué
por Redacción Imparcial
Para rememorar un episodio de justicia y solidaridad que liberó del yugo opresor a los prisioneros de la cárcel del Pueblo de Dolores, el Gobierno de Oaxaca otorgó la libertad bajo caución y el beneficio preliberacional a 112 reclusos, en su mayoría indígenas y personas de escasos recursos, privados de su libertad por la comisión de delitos menores del fuero común, en un acto de firmeza y justicia plena que fue encabezado por el gobernador Gabino Cué Monteagudo.
Este acto de profunda justicia, fue posible gracias al apoyo solidario de la fundación Telmex-Reintegra, y desde luego, de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, que hicieron patente su patriotismo contribuyendo al pago de las fianzas de las oaxaqueñas y oaxaqueños que hoy obtuvieron su libertad.
“Estamos convencidos que la libertad es el principio elemental para alcanzar el pleno desarrollo y progreso social; sólo en libertad los pueblos y los individuos pueden aspirar a alcanzar la plenitud y la grandeza. Es así como conmemoramos las Fiestas Patrias, honrando el legado y ejemplo de los héroes nacionales en su lucha por la justicia y la libertad”, sostuvo el mandatario oaxaqueño.
Por lo anterior, desde 2011 se realiza este acto generoso, con apoyo del Tribunal Superior de Justicia del Estado, y la valiosa cooperación de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Procuraduría para la Defensa del Indígena. Un esfuerzo que ha permitido otorgar la libertad a 748 presos indígenas y personas de escasos recursos, gracias a una inversión superior a los 12.5 millones de pesos.
Este acto de justicia humanitaria, ha buscado en todo momento propiciar la reinserción social e incorporación de las personas al seno de su familia. Por ello, exhortó a las oaxaqueñas y oaxaqueños que hoy alcanzaron su libertad, a valorar el profundo significado de vivir apegados a la legalidad.
En este marco, el gobernador Gabino Cué los conminó a retornar al seno familiar, a la vida social y al pleno ejercicio de sus derechos ciudadanos, conduciendo sus actos por la senda del bien común; a incorporarse a la actividad económica y productiva de la sociedad con honradez, responsabilidad y compromiso con sus familias y con ellos mismos.
“No volveremos a delinquir”
“Que Dios los bendiga”, expresó el indígena mazateco Andrés Carpio al recibir este día su Constancia de Libertad. “Ser libres nos da la oportunidad de rehacer nuestra vida y reunirnos con nuestros familiares, comprometiéndonos a no volver a delinquir”, expresó a Gabino Cué en representación de los internos de la Penitenciaría Central y demás reclusorios que obtuvieron su libertad.