Con la clara exigencia al gobierno estatal para que coadyuve en la localización de 10 habitantes de Pochutla que desaparecieron hace siete meses en Matamoros, Tamaulipas; unos 500 ciudadanos marcharon la tarde de este domingo por las principales calles de este lugar.
• “A siete meses de la desaparición, el gobierno estatal no ha hecho nada para dar con el paradero de nuestros parientes”, reclaman mujeres
Por. Patricia Pacheco
SAN PEDRO POCHUTLA.- Con la clara exigencia al gobierno estatal para que coadyuve en la localización de 10 habitantes de Pochutla que desaparecieron hace siete meses en Matamoros, Tamaulipas; unos 500 ciudadanos marcharon la tarde de este domingo por las principales calles de este lugar.
Con pancartas en las que solicitaban al gobernador su ayuda para ubicar a los 10 pochutlecos, familiares de los desaparecidos encabezaron una marcha silenciosa que inició en el crucero donde confluyen las carreteras federales 200 y 175, y concluyó en el centro de la población, lugar en el que se realizó una misa católica.
Vestidos de blanco, los participantes, en su mayoría mujeres y niños, exhibieron su desesperación y zozobra por los largos días sufridos ante la ausencia de quienes eran sus padres, esposos, hermanos o hijos.
“Papá te extraño mucho, nos duele no saber de ti, te quiero, espero que las autoridades nos ayuden para volverlos a ver”; “Regrésame a mi papá gobernador, no sea injusto”; “A siete meses de la desaparición de mi papá, aún no tengo noticias, ayúdame a encontrarlo”, y “Que los gobernadores de Oaxaca y Tamaulipas se unan para encontrarlos”, eran algunas de las leyendas plasmadas en cartulinas que reflejaban el sentir de las familias afectadas.
Nada claro en la investigación
“No tenemos claro el trabajo que ha realizado la procuraduría para localizar a nuestros familiares; en siete meses no vemos que haya coordinación entre las procuradurías de los dos estados (Tamaulipas y Oaxaca), y no entendemos por qué el gobernador Gabino Cué no ha tenido comunicación con su par en Tamaulipas”, expresó María Concepción Vizarretea Salinas, hermana de tres de los diez desaparecidos.
La mujer lamentó el poco interés mostrado por las autoridades municipales y estatales, quienes al igual que los diputados locales no han hecho lo que está a su alcance para dar con el paradero de sus parientes; “queremos de una vez por todas que nos ayuden a localizar a nuestros familiares, que nos hagan caso y volteen hacia estas diez familias que quedaron en el desamparo”, agregó.
E informó que la última diligencia sobre el caso fue la toma de muestras de ADN de familiares de los desaparecidos por parte de peritos de la procuraduría estatal, el pasado 16 de diciembre, y su posterior entrega a su homóloga de Tamaulipas para tenerlas como referencia ante cualquier hallazgo de cuerpos en el estado norteño.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de que la desaparición de los 10 hombres pueda tener algún tinte político, dado que Andrés Vizarretea se ha dedicado los últimos años a trabajar para varios institutos políticos, y ha sido operador político del priísta Jorge Franco Vargas; la informante señaló tajante que esa hipótesis ha sido descartada, y que los hechos podrían estar más vinculados con el clima de inseguridad que se vive en la entidad norteña.
En el mismo tenor, el párroco de la iglesia de San Pedro Pochutla, Juan Bracamontes, quien respaldó la manifestación y ofició una misa en honor de los desaparecidos, lamentó el nulo apoyo recibido por las autoridades para la localización de los 10 pochutlecos y cuestionó cómo el gobierno solo se acuerda de la gente cuando necesita votos.“Tenemos que luchar por la vida de estas personas, no podemos quedarnos callados, y si las autoridades demuestran, si fuera el caso, que estas personas cometieron algún delito, que lo digan, pero que hagan algo para dar con ellos”, manifestó el representante católico.
Siete meses de incertidumbre
Cabe mencionar que el pasado 13 de julio Andrés, Juan Carlos y Luis Vizarretea Salinas, Isauro Rojas Rojas, Adelaido Espino Carmona, Antonio Feria Hernández, Nemorio Vizarretea Vinalay, Fidel Hernández, Gregorio Hernández y Benito Salinas Robles se trasladaron del Distrito Federal a la ciudad de Matamoros, Tamaulipas con la intención de comprar una camioneta que les serviría para apoyar el proyecto ecoturístico de Zapotengo, del cual varios de ellos formaban parte.
Salvo por una llamada realizada por un integrante del grupo el día 14 de julio, no hubo más comunicación con ninguno de ellos, y el día 23 de julio, luego de varios intentos infructuosos, lograron que entrara una llamada al teléfono celular del ex diputado local Andrés Vizarretea, sin embargo, se llevaron una gran sorpresa al recibir una cortante respuesta de un hombre con acento norteño que se ostentó como policía federal y dijo ser el dueño del aparato.
Desde entonces, no hubo una sola señal más de ellos, y a la fecha se desconoce donde se encuentran y si están vivos, tampoco existe una solicitud de dinero para su rescate.