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“Es una cuestión de apreciación. Puede haber todo tipo de críticas, pero en una película no me puedo detener a pensar quién tiene la razón y quién no.
El director del filme de ficción “La Negrada” asume que su obra puede generar críticas, pero lo más importante es la opinión del espectador
Es importante que cualquier comunidad o grupo étnico genere sus propias expresiones artísticas
Por. Patricia Pacheco
SAN PEDRO POCHUTLA.- Su más reciente creación fílmica ha logrado colocar la mirilla en uno de los grupos comúnmente olvidados y discriminados; los afrodescencientes de Oaxaca.

A pesar de las críticas negativas y punzantes que sobre el filme han circulado en redes sociales y provienen de supuestas organizaciones que defienden los derechos de los afromexicanos en la Costa, Jorge Pérez Solano, director de la película “La Negrada”, está plenamente convencido de que lo más importante es contar historias y dejar que sea el espectador, y no la intolerancia, quien juzgue su trabajo.
Críticas, un asunto de apreciación
“Es una cuestión de apreciación. Puede haber todo tipo de críticas, pero en una película no me puedo detener a pensar quién tiene la razón y quién no, para eso son las historias, para eso se escriben. Mi papel es tratar de ver la situación, analizarla, hacer una historia y ya el público decide qué es lo que está pasando. Para eso es una película”, afirmó el autor.
Luego de participar en una gira organizada por un grupo de jóvenes promotores de cine y creadores egresados de la UMAR Huatulco, conocido como La Iguana Nómada, quienes llegaron a diversos puntos de la Costa para proyectar el filme, Pérez Solano acepta platicar sobre la polémica generada en torno a la película.

El cienasta afirma que así como hay gente que la critica, también ha recibido excelentes comentarios y halagos por la que ya es considerada por algunos expertos como una pieza de excepcional belleza visual, lo que le ha valido el galardón a la mejor fotografía en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara 2018.

Una historia narrada por sus protagonistas

La historia que fue filmada en la llamada zona de la negritud de la Costa de Oaxaca, entre Pinotepa y playa Corralero, narra la vida de Neri, un pescador que mantiene una relación con dos mujeres, con las que ha procreado hijos, en una práctica conocida en la región como “queridato”.

“La anécdota es muy sencilla. La historia de un hombre que se divide para estar unos días con la esposa y otros días con la querida y la situación que genera esta condición en la familia, que es el tema esencial. Pues en nuestra sociedad el núcleo social se está desintegrando y estamos cambiando los modelos de convivencia”.

El filme de ficción, estrenado apenas hace unas semanas a nivel nacional, cuenta con elementos propios del documental y su proceso de estudio, filmación y producción tardó aproximadamente cuatro años; “La Negrada” tiene la peculiaridad de incluir como actores a gente de la zona en su totalidad, algo que Jorge Pérez considera un principio de creación que genera además fuentes de trabajo para los participantes.
Que la gente tenga acceso al cine

“Para mi es una fuente de trabajo, además de un principio de creación. Es uno de los elementos más importantes para cualquier cultura la generación de sus propias expresiones, en términos de que puedan tener los medios para acceder al cine que es un área muy difícil. Hacer una película no es nada barato”, manifestó.

El autor nacido en Oaxaca contó que la película tuvo un costo de aproximadamente 12 millones, con un 20 por ciento de recursos propios y 80 por ciento de un fondo gubernamental denominado Coprocine, un presupuesto alto para películas realizadas en la zona, pero bajo para la industria de cine mexicano.

Filme que reivindica a la negritud

A pesar de que la película ha recibido críticas de quienes asumen que demerita la integridad y cultura de los negros o afrodescendientes, para Jorge Pérez Solano, por el contrario, el filme trata de visibilizar y reivindicar a este grupo que durante años ha permanecido excluido y sin reconocimiento institucional.

“Hablamos que somos un país muy rico en cuestiones culturales, pero ¿dónde estaban los afromexicanos o negros? No hay tanta cinematografía que exprese el sentir de las comunidades o estados del país, eso es lo que yo he hecho; adentrarme al estado donde nací y que creo que conozco un poco más, eso es lo importante de hacer estas películas”, añadió.

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