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La leche materna esta conformada por más de mil 300 componentes, entre ellos proteínas, vitaminas, minerales, grasas, lípidos y probióticos.

Oaxaca de Juárez, Oax. 12 de enero de 2020. La leche materna esta conformada por más de mil 300 componentes, entre ellos proteínas, vitaminas, minerales, grasas, lípidos y probióticos, lo que la convierte en un súper alimento y la mejor herencia para las y los hijos.

“Hasta ahora no hay alimento superior a la leche materna, exclusiva, desde que nace hasta los seis meses sin incluir nada más, ni agua, te u otro líquido, únicamente la leche de mami, ya que además de nutrirlos, fortalece el vínculo afectivo en el núcleo familiar”, informó la responsable del programa de Lactancia Materna de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Silvia Guevara Contreras.

La experta explicó que el calostro, es la secreción mamaria producida en los primeros días luego del parto, tiene mayor cantidad de proteínas, vitaminas A, E, K, ácido siálico, colesterol y algunos minerales como el sodio, hierro, zinc, azufre, potasio, manganeso, selenio, entre otros, y que favorecen al sistema inmune del bebé y lo dota de defensas.

Después de los diez días de nacido, la funcionaria dijo que se presenta la leche de transición y madura, que además aporta carbohidratos, enzimas antibacterianas, entre cientos de beneficios más y contiene 85% de agua, aportando la cantidad necesaria.

Ante dicha composición su digestión es más rápida, por lo que recomendó alimentar al bebé las veces que lo pida, es decir a “demanda generada” y la cantidad que él quiera, de esta manera se reduce el riesgo de padecer problemas asmáticos, alergias y diabetes en la infancia, asimismo su coeficiente intelectual es más alto.

Agregó que también son menos propensos a padecer obesidad, episodios de diarreas o infecciones, en tanto a los beneficios para la madre destacó la pronta involución uterina (retorno del útero a su tamaño, altura y posición) y recuperación del peso, así como la disminución de probabilidad de riesgos hemorrágicos posparto, cáncer de mama, cérvico-uterino y osteoporosis.

Resaltó que dicho alimento es un fluido vivo y dinámico que cambia de acuerdo a las necesidades del bebé, “cuando el cuerpo de mamá identifica que el bebé está enfermo aumenta la cantidad de leucocitos, lactoferrina e inmunoglobulinas (defensas), así como proteínas y vitaminas liposolubles, lo que puede cambiar de color y espesor la leche”.

Finalmente recomendó a madres trabajadoras utilizar extractor de leche manual o eléctrico, incluso con las manos (bien lavadas), y almacenarla en recipientes correctamente hervidos y escurridos en una superficie limpia, se puede mantener a temperatura ambiente por seis horas, en el refrigerador de tres a ocho días y en el congelador hasta seis meses.

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